Vivos imperfectos

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por Tania Estrada

violin al hombro, tocando en la calle

Una tarde de domingo Raí decide salir a caminar por los jardines de la ciudad que lo vio nacer, llevando su violín gastado y lleno de aventuras por contar.

Raí es parte de una familia de clase media donde el tedio, contradicciones y vacío han destruido la energía y las esperanzas de muchos de sus miembros, pero Raí desde muy chico ha conseguido contrariar cualquier regla y destino.

Mientras camina observando todo lo que le rodea, intenta buscar algo diferente que le haga cambiar su ruta. Es en ese preciso momento, que sus deseos son escuchados; gira ligeramente su cabeza y observa una chica con rostro aburrido en un balcón del edificio más antiguo de la zona.

Viste un vestido fuera de época, y no deja indiferente a los viajeros que le observan, dejándoles un inquietante dolor de estómago provocado por su sensualidad.

En uno de los bolsillos de su vestido confortable, esconde su caja de cigarrillos que , hoy, ella ha evitado fumar. Y no sabiendo que hacer con sus dedos libres, juega con su collar de perlas intentando controlar sus impulsos y ansiedad.

El siente que la música le corre por las venas desde niño, y sus acordes viven en su alma, tal vez sea esa la razón por la que sufra poco de tedio. Ha vivido para experimentar la felicidad, no para exhibirla. Músico de esperanza inquieta se reinventa cada día.

Su música convoca al renacer del alma triste que ha vivido para contar las desilusiones del abandono, y de la partida de personas queridas, ¿bastará mirar de lejos?:

“No recuerdo estar mucho tiempo aburrido, solo necesito mi violín” – piensa él.

Raí no para de mirar desde la calle el rostro triste, o tal vez cansado, de la chica en el balcón, y se pregunta: “¿Y si saco mi violín para le alegrar su día?”

Él sabe que sus cuerdas y sus dedos son la sinfonía perfecta para levantar ánimos y despertar sueños.

Cuentan en la cafetería que algo cambió desde el último domingo en el barrio.

La melancolía de los vecinos ha ido desapareciendo poco a poco, la música ha dado espacio a nuevos descubrimientos y creado fortalezas nuevas en el interior de cada uno de ellos, recordando que es la imperfección lo que nos mantiene vivos.

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Autor entrada: Pedro Dominguez Polo

Padre, Coach, Escritor aficionado y fan de las historias inspiradoras que dejan huella en los jóvenes y refrescan la mente de los mayores. MBA por EAE y con formación en ingeniería me encuentro cómodo entre los bits, los negocios y el alimento de la mente.

2 comentarios sobre “Vivos imperfectos

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